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miércoles, 5 de enero de 2011

Imperativo

Erotiza el alma y piénsame la piel.
Lame tus recuerdos y duda mis esquinas.
Besa mis neuronas y discúrreme la boca.
Folla eternidades.
Estudia cada polvo.

Muerde pensar; piensa morder.

martes, 9 de noviembre de 2010

.
Al poner un punto final siempre se apodera de ti una duda, ¿será este el fin de un capítulo o de un libro?, ¿será este un fin transitorio o el verdadero desenlace?

Hoy, solo y únicamente me caben muchas cosas.
Hoy, solo me cabe la transparencia eterna de una lágrima.
Hoy, solo me cabe el más sincero de los deseos, el de la felicidad ajena.
Hoy, solo me cabe el pensamiento momentáneo de intentar rellenar esta soledad a base de tránsitos intrascendentes.
Hoy, solo me cabe un recuerdo inmortal.
Hoy, solo me cabe intentar concebir desayunos sin diamantes y sin tí.
Hoy, siempre, nunca, mañana, pasado, el otro y el de más allá, el mes que viene y el año pasado, justo en este instante, solo me queda el último y más inocente y franco refregón entre la hierba. El primero y el último.

Hoy, lo único que no me cabe es la duda de que este sí, este es nuestro punto final. El tuyo, el mío, y nunca más el nuestro.



 

domingo, 17 de octubre de 2010

 Podrías tratar de engañar
a mi ser y a mis entrañas
a la parte más recóndita de mi mente.
Y es más
puede que lo consigas.

Pero nunca serás capaz
de engañar a mi lengua,
a mis papilas gustativas,
a mi paladar o a mi saliva.
Ellas ya montaron contigo una vez
en bicicleta.


martes, 5 de octubre de 2010

Retrospección

Miradas complices.Canciones que escuché en la cama con tu imagen transcrita en mi cabeza.Vulnerabilidad. El anhelo de lo premeditadamente imposible.Libros.Espaldas cargadas de culpa. Fotos, cientos de fotos.Caricias en las que lo único sincero era el fin.Clases de matemáticas por la tarde. Carcajadas cimentadas en mis defectos. Peluches.El sentido que la palabra amistad disimulaba tener cuando estábamos juntos. Risas en las que me gusta encontrar inocencia sin buscarla.Piedras en caminos aún no creados.Mentiras.Falta de talento en la excitación primera, y en la segunda, y en la tercera.Improvisaciones rumiadas frente a la pantalla de un ordenador cualquiera.Lágrimas.Primeras oportunidades malgastadas en lo que podía ser y no lo que quería ser.Odio aliñado con algo de amor, o con algo de adolescencia. Ya no lo sé y nunca querré saberlo, ni quise.

 Yo solo quería dos palabras. Dos. Y mira todo lo que tengo de tí.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Perdóname

Perdóname por haber intentado convencerte antes de estar convencida yo.

Perdóname por hacer que te ilusionaras.

Perdóname por no aceptar un beso que te obligue a dar.

Perdóname por todas las sonrisas que forcé para agradarte, no quería hacerlo.

Perdóname por haber sido otra persona contigo, no lo merecías.

Perdóname por fingir que lo olvidé. Nunca lo hice.

Perdóname por todas las llamadas, por todos los mensajes. Perdóname por ir enamorándote poco a poco.

Perdóname por las tardes en tu sofá, y por las mañanas, sobretodo por las mañanas.

Perdóname por hacerte masajes, por acariciarte la pierna por debajo de la mesa, por fingir que todo aquello me atraía.

Perdóname tú para que yo también pueda hacerlo.

Perdóname tú para que pueda pedirme disculpas por haberme mentido a mi misma.


Lo siento cariño, y lo siento por mí.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Antónimos cocidos

 Abre la boca y
cierra los ojos.

Suelta tus principios y
agárrame los labios con los dientes.

Súbeme la falda,
que yo te bajo la bragueta.

Acepta mis manos y
rechaza que te diga que no, miento y ambos lo sabemos.

Chilla de placer y
cállate las dudas, no quiero escucharlas.

Sube la frecuencia de tus latidos y
que baje la sangre dónde tenga que bajar.

Y ahora
enciende la luz y apaga el deseo. Lento y rápido.
Vamos.

martes, 14 de septiembre de 2010

Adiós

Te fuiste el miércoles que más ha llovido de toda mi vida y me dejaste aquí, con los viernes hechos domingos.
Te fuiste a masturbarte delante del ordenador y dejaste la factura del agua pagada, para que ahora mis orgasmos se los llevara el desagüe y no tu boca.
Te fuiste diciendo que me echarías de menos, con una sonrisa en la boca relamiendo un cigarro, mentiroso.
Te fuiste para que buscara ventajas, para que ahorra en condones.
Te fuiste a dormir con el pijama de franela y debajo del edredón, se ve que estabas cansado de chocarte con mi piel, de estar estrecho y de que yo fuese de todo menos estrecha.
Te fuiste cansado de escuchar un sí tan fácil y un gemido aún más fácil.
Te fuiste con los calzoncillos de follar puestos, a saber a dónde irías.


Te fuiste.

Y, ¿sabes que te digo, cariño? Pues que gracias y que ya, si eso, nos vemos por ahí.

lunes, 30 de agosto de 2010

Miedosa

Tengo miedo de no volver a verte y miedo de que vengas ahora para que te vea y estar aquí, con gafas en vez de lentillas y piel en vez ropa.
Tengo miedo a no saber dejar de echarte de menos.
Tengo miedo a las noches que me dejas sola y veo sombras que me asustan y que no me dejan salir de debajo de las sábana, esas que serían mucho más divertidas si estuvieras tú debajo y si fueras tú la sombra.
Tengo miedo a que te canses de mí. A la soledad.
Tengo miedo a que me digas que no, aunque razones y argumentos no te falten.
Tengo miedo a algunos bichos.
Tengo miedo de haber perdido mi oportunidad, de haber dejado pasar el tren que solo pasa una vez, con suerte.
Tengo miedo al compromiso.
Tengo miedo de sentir algo que tú no sientes.
Tengo miedo a la oscuridad.
Tengo miedo de ser no ser lo suficiente para tí, para esta vida, para mis retos. Miedo de traicionar, a tí o a cualquiera, por no haber sabido estar a la altura.
Tengo miedo a los cuchillos.
Tengo miedo a convertirme en alguien que no quiero ser.
Tengo miedo al fuego, pero se me quita si somos nosotros los que ardemos, juntos.
Tengo miedo a que, sin quererlo, me hagan daño.
Tengo miedo, miedo atroz, a equivocarme.
Tengo miedo a bañarme de noche y sentir que algo me roza, y no saber lo que es para descubrir que eres tú y que el miedo se transforma.
Tengo miedo a enamorarme.

Créeme, tengo muchos miedos, y puedo contartelos todos. Pero se me van a quitar si me abrazas, fuerte.

viernes, 27 de agosto de 2010

Todo me huele a tí

Olor a gasolina, a libro nuevo, a tortilla francesa recién echa, a ambientador de tienda de ropa, multinacional. A incienso, a desodorante, a palomitas en el cine y no en otro sitio, a descampado en el camino de vuelta de la universidad. Olor a tostadas con mantequilla y mermelada de fresa, a tabaco, a cerveza y a vicio. Olor a otoño, a hierba recién cortada, a tu coche, a colonia de hombre, a cama "recién dormida", empalagosa. Olor a mañana,a vino tinto, a playa y a ayer, a amoniaco y a rotulador permanente. A pintura de colores, a maquillaje, a dulces de Navidad en el horno de la abuela, a la abuela. Olor a instituto antes de la clase de educación física, y después. Olor a rosas blancas y amarillas, nunca rojas, a lejía, a ropa recién lavada y a sudor, pero solo al tuyo. Olor a croquetas congeladas recién sacadas de la freidora, quemadas, como siempre que las hago yo y como nunca que las haces tú. A peluquería cuando barren el pelo del suelo, a bebé, a piel suave, a material escolar en septiembre, a vela fundiéndose sin que nos demos cuenta. Olor a salsa barbacoa, a casa en la huerta, al polvillo de las higueras, ese que hace que me pique tanto la piel. Olor a porro y a polvo, a insecticida, a saliva. A todo el alcohol que seamos capaces de mezclar. A todo el alcohol que seamos capaces de beber. Olor a beso y olor a pies. Al plástico de las barbis, esas que tan poco me gustaban y que siguen sin gustarme. Olor a limón, a naranja y a pomelo, pero nunca a mandarina. Olor a labios, a ojos miel, a pelo corto.

Olor a contigo, a nosotros, a siempre.
Olor a tí.

viernes, 30 de julio de 2010

Él

Él es de esos que no sabe muy bien como levantarse al caerse, pero que hace que te levantes tú si eres la que te has caído.
Él es de esos que te arrancan una sonrisa cuando ninguna otra persona podría llegar a hacerlo.
Él es de esos que en vez de hablar balbucean, y yo soy de esas que entienden sus balbuceos.
Él es de esos que encajan a la perfección en la definición de la palabra guapo, y también de esos que creen que encajan en otras muchas palabras pero en esa no.
Él es de esos que te riñe si tiras basura al suelo.
Él es de esos que no te riñe cuando otros lo harían porque es capaz de darse cuenta de que no necesitas trifulcas, necesitas abrazos.
Él es de esos que la sociedad califica como pelo-polla.
Él es de esos a los que les gusta que de masajes en la espalda, y de esos que se enfadan mucho si están viendo el Madrid y yo dejo de masajearlos.
Él es de esos inteligentes.
Él es de esos a los que le gusta la molla que sale en el brazo al doblarlo en el lado posterior al codo.
Él es de esos de hoy no, mañana.
Él es de esos caballeros que te acompañan a casa por si te viola un negro, o peor aún, un blanco.
Él es de esos que solo te encuentras una o dos veces en la vida, de esos que hay que saber guardar muy bien, porque son grandes tesoros.
Él es de esos que no te perdona que te equivoques con el día de su cumpleaños, y yo soy de esas que intenta arreglarlo así.



Felices diecinueve

jueves, 15 de julio de 2010

El primer beso no se da con los labios

El primer beso no se da con los labios.

El primer beso es la primera mirada.
Es un escalofrío en el mes de julio.
Es buscar intención en un roce inintencionado.
Es querer gastar tu tiempo en intentarlo.
Es no pararte a pensar.
Es volver a la efervescencia de los quince años.
Es sentir.

El primer beso no se da con los labios, se da con los ojos.

sábado, 26 de junio de 2010

Quiero querer quererte

Quiero querer quererte.
Quiero que me mires,
que parpadees y que yo anhele
que no lo hagas más.
Que no lo hagas nunca.
Simple y llanamente
porque si parpadeas dejas de mirarme.

Quiero querer quererte,
pero tan siquiera me importa
que mires para otro lado
cuando, vagamente,
yo intento querer quererte.