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domingo, 27 de febrero de 2011

Nunca me podré alejar de ti


Me despierto pensando si hoy te voy a ver,
pero es inútil negarlo: tu me estás atrapando otra vez.
Eres un ángel maldito, eres la dama más cruel.
Un arma de doble filo: contigo sólo puedo perder,
tu me estás atrapando otra vez.

Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no,
y ahora tengo que esconder las heridas.
Y ese pulso que jugué, porque quise lo perdí,
¡Nunca me podré alejar de ti!
Te extraño cuando llega la noche
pero te odio de día,
después me subo a tu coche
y dejo pasar la vida.

Debería dejarte,
Irme lejos, no volver.
Pero es inútil negarlo: tú me estás atrapando otra vez,
contigo sólo puedo perder.

Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no,
y ahora tengo que esconder las heridas.
Y ese pulso que jugué, porque quise lo perdí, nunca me podré alejar de ti...

martes, 9 de noviembre de 2010

.
Al poner un punto final siempre se apodera de ti una duda, ¿será este el fin de un capítulo o de un libro?, ¿será este un fin transitorio o el verdadero desenlace?

Hoy, solo y únicamente me caben muchas cosas.
Hoy, solo me cabe la transparencia eterna de una lágrima.
Hoy, solo me cabe el más sincero de los deseos, el de la felicidad ajena.
Hoy, solo me cabe el pensamiento momentáneo de intentar rellenar esta soledad a base de tránsitos intrascendentes.
Hoy, solo me cabe un recuerdo inmortal.
Hoy, solo me cabe intentar concebir desayunos sin diamantes y sin tí.
Hoy, siempre, nunca, mañana, pasado, el otro y el de más allá, el mes que viene y el año pasado, justo en este instante, solo me queda el último y más inocente y franco refregón entre la hierba. El primero y el último.

Hoy, lo único que no me cabe es la duda de que este sí, este es nuestro punto final. El tuyo, el mío, y nunca más el nuestro.



 

lunes, 25 de octubre de 2010


Que el maquillaje no apague tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas.

Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.

Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me tiña las canas,
que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana.

Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.

Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira,
que no te den la razón los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.

Que no se ocupe de ti el desamparo,
que cada cena sea tu última cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.

Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.

domingo, 3 de octubre de 2010

Mensaje en el contestador


Hola. Soy yo.
Sólo llamaba
porque estos lunes
siempre me matan.
Ha amanecido
tarde este día;
mi almohada llena
de tus cenizas.

Pasé, ¿recuerdas?,
por nuestros bares
donde arañábamos
a la nostalgia
su sucio esmalte.

Cogí al futuro
por la cintura.
Donde hubo vuelo
sólo ha quedado
escombro de plumas.

Qué cosas pasan,
días bulliciosos,
tan cerca estamos
pero tan solos.
Sólo era eso.
Bueno, pues, nada,
si tienes frío y tiempo
me llamas.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Sí tu magia ya no me hace efecto, ¿cómo voy a continuar?



Y ya lo sé, otra vez ha sucedido, volaron los manteles y el domingo se hizo especial.
Flotaba en azoteas todo mi deseo, un solecito bueno y tus faldas al viento, nada más.

 Aeroplanos que saludo moviendo un espejo, la ropa y tu pelo se movían al mismo compás, nada más.

Te deslizas como si fueras de viento y al contacto con mis dedos te desvanecieras.

Si tu magia ya no me hace efecto, ¿cómo voy a continuar?
Si me sueltas entre tanto viento, ¿cómo voy a continuar?, ¿cómo voy a continuar?

Recuerdo que sopló la luna y era en pleno día y entre aquellas nubes vislumbraste la estrella polar, y algo más.
Madelmans haciendo slalom por tu cuello, aire que se lleva tus misterios, hacia el Sur se van. Y sé que a veces piensas que estoy algo ido, pero nunca pierdo una sola oportunidad de admirar cómo ...
Te deslizas como si fueras de viento y al contacto con mis dedos te desvanecieras.
Si tu magia ya no me hace efecto, ¿cómo voy a continuar?

Si me sueltas entre tanto viento,
¿cómo voy a continuar?, ¿cómo voy a continuar?